Joan Laporta ya tiene las herramientas necesarias para iniciar a partir de ahora su mandato quince meses después de iniciar su mandato. Tras la asamblea extraordinaria del jueves, la junta actual logró un amplio apoyo a las dos medidas que deberían de facilitar la refinanciación del club. Los socios, escasos (646 votaron el primer punto y 586 el segundo) aprobaron por abrumadora mayoría la venta del 49 por ciento de la división de merchandising del club (BLM) y de hasta el 25 por ciento de los futuros derechos de televisión.

Fue un acto de fe que responde a la delicada situación económica del club, porque se votó sin saber muy bien a quien se venderán estos derechos, por cuánto tiempo ni las condiciones de recompra. pero no hay más opción y el socio lo entendió. Con este movimiento, el Barcelona espera conseguir unos 500 millones de euros que le faciliten acudir al mercado para hacer un equipo competitivo.

Las cosas quedaron claras desde el inicio, con el informe del presidente que comparó al Barça con un Fórmula 1. “Heredamos un monoplaza de Fómula 1 sin gasolina y el motor gripado: o nos disolvíamos o los socios tenían que aportar. Pero no. Había que buscar soluciones sin generar falsas expectativas. Arrancamos el coche, pero no iba Podemos anunciar que estamos en disposición que si nos dan confianza y podemos activar las palancas, volveremos a tener unos fondos propios positivos, podremos devolver la deuda de forma razonable y podremos hacer las inversiones necesarias para que los equipos sean más competitivos. Luego aplicaremos criterios de sostenibilidad financiera. Siguiendo con el símil del coche, si nos autorizan a activar las palancas, el coche pasaría a boxes para ponerlo a punto y lo podríamos poner en la parrilla de salida para competir por ganar”.

A partir de ahí, las explicaciaciones fueron muy técnicas. Primero se debatió sobre la venta del 49 por ciento de BLM. Laporta explicó que este activo reportará “no menos de 200 millones, entre 200 y 300. Hemos echazado ofertas más importantes porque querían controlar el club. La valoración de toda la compañía se ha hecho en 700 millones de euros, bajo nuestro punto de vista. Hay inversores que consideran que la valoración es menor. Sería un tramo entre 600 y 700, hay un tira y afloja. Nos ayudará a acelerar el crecimiento. Esta compañía ha facturado 56 millones, con la entrada de capital nos iríamos a unas cifras superiores. Las ofertas que estamos teniendo no es por menos de 200 millones. Siendo muy conservadores es de entre 200 y 300 millones por este 49,9% en función de una serie de cláusulas donde el Barça tendría que autorizar la venta a un tercero”.

Juli Guiu, vicepresidente de márketing, añadió que “la operación está llevada por una empresa externa como es KPMG, de reconocido renombre, pero por por confidencialidad no podemos explicar los detalles. Haremos la mejor operación posible bajo tres premisas: un socio minoritario, que crezca con nosotros y nos asegure la opción de recompra”.

Respecto a la venta de los derechos televisivos, Eduard Romeu insistió en que la opción a votar era mejor que la de CVC. “No es una cesión, es una venta de derechos y se estructura como una venta en firme y genera en firme. Trabajamos en diferentes opciones. Tenemos varias. Es la palanca con más propuestas y estamos trabajando para tener la mejor opción”, aseguró.

Laporta apoyó estas palabras afirmando que “llevamos tres años con pérdidas y si seguimos así no podremos fichar. Bueno la regla del ‘fair play’ va como va según lo que dicen a 600 kilómetros”.

Ahora, tras este triunfo incontestable en la asamblea más decisiva del Barcelona moderno, Laporta ya tiene las manos libres para poder, como dijo, “garantizar el futuro y el presente inmediato de este club y afrontar las dificultades que se nos presentan. Lo necesitábamos”. Ahora, es su turno